¿Nos olvidamos de soñar?
Cuando éramos pequeños, no parábamos de imaginarnos cómo sería nuestra vida cuando fuésemos mayores. Queríamos ser bomberos, médicos, policías...
El mundo se nos quedaba pequeño, aunque los pequeños éramos nosotros.
Los Reyes Magos, el Ratoncito Pérez o los duendes, todos ellos los sabíamos reales y ni por un instante se nos pasaba por la cabeza duda alguna sobre su existencia.
No teníamos miedo a soñar, no nos asustaba no conseguir alguno de los propósitos, simplemente, lo intentábamos con más fuerza.
¿Nos olvidamos de soñar cuando nos hacemos mayores?
El mundo se nos quedaba pequeño, aunque los pequeños éramos nosotros.
Los Reyes Magos, el Ratoncito Pérez o los duendes, todos ellos los sabíamos reales y ni por un instante se nos pasaba por la cabeza duda alguna sobre su existencia.
No teníamos miedo a soñar, no nos asustaba no conseguir alguno de los propósitos, simplemente, lo intentábamos con más fuerza.
¿Nos olvidamos de soñar cuando nos hacemos mayores?
